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Cerrando ciclos: Al servicio del mindfulness y la humanización

  • Foto del escritor: Bruno Solari
    Bruno Solari
  • 10 may
  • 3 min de lectura

Cada paso abre un nuevo camino y todo converge en un mismo lugar: el propósito de crear y articular para conectar con lo esencial.


Persona sentada en una roca, mirando un amanecer colorido sobre un mar de nubes. Cielo con tonos rosados y anaranjados. Ambiente sereno.


Comienzo este espacio creativo e informativo sobre mi trabajo, a raíz del cierre de importantes ciclos a nivel profesional y el desafío de reinventarme para seguir cumpliendo con la tarea autoimpuesta de divulgar los beneficios de habitar un mundo más humano y conectado.


Un poco de historia: “El emprendedor mindfulness”


En 2014 fundé la Consultora Mindfulness, en un contexto donde estas prácticas comenzaban recién a instalarse en Chile en ámbitos educativos, organizacionales y de bienestar. Durante más de una década, este espacio nos permitió explorar, aprender y contribuir a la difusión del mindfulness en entornos corporativos.

Y a nivel personal, fundar y dirigir la Consultora me transformó en un emprendedor. Con todo lo que aquello significa: ser tu propio jefe, organizar tu agenda, generarse reuniones comerciales, crear equipos, re organizar los ingresos, asesorarse por muchos mentores, y una larga lista de etcéteras.

Me gustaba definirme como un “emprendedor mindfulness”, porque me movía un propósito muy claro: difundir estas prácticas en el mundo de las organizaciones para que muchas personas pudieran tener acceso a prácticas de autocuidado y desarrollo personal e incorporarlas en su rutina diaria.

Siempre comentaba que quienes querían conocer de la meditación en la antigua Asia, debían viajar largos caminos a través de montañas para buscar algún maestro que quisiera orientarlos. La idea de poder acercar estas prácticas a los lugares de la vida diaria, sempre me pareció fascinante. 

Toda esta experiencia quedó plasmada en mi segundo libro “El método Koan”. Allí doy cuenta de los cuestionamientos, verdaderos koans o preguntas-acertijo, que me hice durante aquellos años.


El paso a la educación: enseñar mindfulness


Fue justamente la Consultora la que me permitió llegar a la Universidad del Desarrollo para diseñar el primer Diplomado de Mindfulness para profesionales de la salud en Chile.

Otra vez me tocaba abrir un campo nuevo: crear y dirigir a un equipo de docentes para traspasar las prácticas de meditación consciente, autocuidado y atención plena al ámbito de la salud.

El resultado fue muy auspicioso: al final de cada promoción, los alumnos y alumnas comentaban lo transformador que les había resultado implementar estas sencillas pero profundas prácticas, tanto en su vida personal como en su quehacer clínico.

Este impulso me llevó a conocer al profesor Ronald Epstein, autor de Estar Presente, y su inspirador trabajo acerca de los beneficios de llevar el mindfulness a los profesionales de la salud.


Mindfulness como política pública en la salud


Mirando en retrospectiva, estas dos experiencias previas me encaminaron al siguiente gran paso profesional: integrar el Ministerio de Salud de Chile como Asesor de salud mental y mindfulness.

Nuevamente me tocaba abrir ruta y generar espacio para algo inédito.

Mi intención original era llevar el mindfulness a las políticas públicas pero, una vez en el Ministerio, me di cuenta de que habían muchos profesionales del sistema público de salud formados en mindfulness (muchos de ellos egresados del Diplomado) y dictando programas (o intentando dictarlos).

Entonces, vino un giro de perspectiva que me hizo re enfocar el trabajo: no faltaba práctica ni formación, lo que faltaba era generar una mirada global y articulada entre todos ellos, un espacio de transferencia de buenas prácticas, colaboración profesional y, sobre todo, de autocuidado.

En otras palabras, una red.

Y eso fue lo que creamos: la primera Red de Mindfulness de Salud Pública. La constituimos de manera formal, con encuentros periódicos y llegando a convocar a 70 personas de todo el sistema público de salud de Chile.

Lo más relevante es que, tras finalizar mi paso por el MINSAL, la red tiene continuidad gracias a tres profesionales de destacada trayectoria que siguen en el liderazgo.

En paralelo, también generamos el Plan Nacional de Humanización de la Salud, dejando en el centro, en el corazón de éste, las prácticas de mindfulness.

Hasta aquí, la tarea está cumplida. Los tres procesos profesionales descritos anteriormente (Consultora, Diplomado y MINSAL), comienzan a cerrarse para dar paso a un nuevo desafío. Y por eso decidí crear este espacio, para compartir toda la experiencia acumulada y ponerla al servicio de quiénes también buscan crear un mundo más humano y conectado.


 
 
 

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